àngel caigut descendit a la terra, on es veié seduït per la bellesa de les dones aprenent els secrets del sexe i la depravació
dissabte, de gener 20, 2018
En el dia en què hauries fet 78 anys
divendres, de gener 20, 2017
En el dia que hauries fet 77
dissabte, de març 26, 2016
Avui que fa 13 anys del teu traspàs
dimarts, de gener 20, 2015
un jardí d'espelmes (avui que faries 75 anys)
dimecres, de març 26, 2014
L'Heroi és la llum (11 anys en el record)
dimarts, de gener 29, 2013
En el cementiri
dilluns, d’abril 02, 2012
Paco Ibáñez en concert. Gràcies!
Si algun però es pot posar al concert fou el fet que no interpretés la molt necessària La poesía es un arma cargada de futuro. Però el públic la cantàrem sortint del concert.
P.S.: la primera entrada d'aquest blog fou La poesía es un arma cargada de futuro.
dilluns, de març 26, 2012
En el record. 9 anys
divendres, de gener 20, 2012
Avui n'hauries fet 72
dimarts, de juny 01, 2010
Trilogía de la Huida, Dulce Chacón

SINOPSIS dels llibres:
ALGÚN AMOR QUE NO MATE

Una mirada necesaria y llena de talento al drama de las mujeres maltratadas.
Enamorada y maltratada, Prudencia ha llegado a una situación de desamparo absoluto. Privada de su identidad, convertida en un ser construido por otros, afronta por fin que se ha engañado a sí misma, renunciando a todo por mantener a flote un matrimonio infeliz, cargado de soledades, tristezas y frustraciones. Ante la inminencia del desenlace, y después de recorrer todas las sombras de su pasado, decide emprender la huida hacia un futuro incierto…
Algún amor que no mate, primera novela de la Trilogía de la huida de Dulce Chacón, constituye una deslumbrante recreación del maltrato y de la lucha por su superación. Mediante una prosa sencilla, cercana y llena de matices y una profunda caracterización psicológica de los personajes, la autora profundiza en uno de los temas que hoy, lamentablemente, sigue de actualidad.
BLANCA VUELA MAÑANA
Un relato tan estimulante como acertado de los sentimientos y la psicología de una mujer.Blanca busca el amor, pero huye de él. Anhela encontrar en su relación con Peter algo que no la destruya, que no le obligue a renunciar a sí misma. Envidia el amor verdadero de Ulrike y Heiner, al que cree capaz de sobrevivir a la muerte, pero construye una pasión falsa en su propia pareja, dejándose engañar por los recuerdos. Blanca huye, luchando contra sus razones y deseos; teme la soledad, pero no hace sino caminar a su encuentro.
Con esta magnífica novela sobre la incomunicación, los desencuentros y las relaciones en conflicto, Dulce Chacón confirmó la sensibilidad y el profundo conocimiento del alma femenina que había dejado ver en su primera obra, Algún amor que no mate, y que continúa en Háblame, musa, de aquel varón, para componer la Trilogía de la huida.
HÁBLAME, MUSA, DE AQUÉL VARÓN

Una obra magistral, en clave femenina, sobre la incomunicación en el mundo de la pareja.
Háblame, musa, de aquel varón cuenta la historia de Matilde, una mujer que intenta desesperadamente ser fiel a un marido que la ignora y de quien cada vez la separan más silencios. Él, escritor entregado a la ambición del éxito, no advierte que el mundo ficticio en el que empuja a participar a su mujer acercará a ésta, en una huida por recuperar el amor y las atenciones, a los brazos de otro hombre y a la compañía de personas mucho más sinceras y humildes.
Con esta novela, broche inmejorable a la Trilogía de la huida, compuesta también por Algún amor que no mate y Blanca vuela mañana, Dulce Chacón volvió a poner de manifiesto su profundo conocimiento de la psicología femenina y su habilidad para recrear los desencuentros y las dificultades en las relaciones de pareja.
divendres, de març 26, 2010
avui fa 7 anys
dimecres, de gener 20, 2010
res no et serà pres...
.jpg)
Res no et serà pres: vindrà tan sols
l'instant d'obrir
dòcilment la mà
i alliberar
la memòria de l'aigua
perquè es retrobi aigua
d'alta mar.
Maria-Mercè Marçal Raó del Cos
imatge: la mar calma, Gustave Courbet, The Metropolitan Museum of Art. New York. USA.
dijous, de març 26, 2009
coplas a la muerte de su padre (J. Manrique)

Coplas por la muerte de su padre
I
Recuerde el alma dormida
Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.
II
Pues si vemos lo presente
Pues si vemos lo presente
cómo en un punto se es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado.
-116-
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera
mas que duró lo que vio,
pues que todo ha de pasar
por tal manera.
III
Nuestras vidas son los ríos
Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir,
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.
IV
Invocación
Dejo las invocaciones
Dejo las invocaciones
de los famosos poetas
y oradores;
no curo de sus ficciones,
-117-
que traen yerbas secretas
sus sabores;
aquel sólo invoco yo
de verdad,
que en este mundo viviendo
el mundo no conoció
su deidad.
V
Este mundo es el camino
Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenecemos;
así que cuando morimos
descansamos.
VI
Este mundo bueno fue
Este mundo bueno fue
si bien usásemos dél
como debemos,
porque, según nuestra fe,
-118-
es para ganar aquel
que atendemos.
Aun aquel Hijo de Dios,
para subirnos al cielo,
descendió
a nacer acá entre nos,
y a morir en este suelo
do murió.
VII
Ved de cuán poco valor
Ved de cuán poco valor
son las cosas tras que andamos
y corremos,
que, en este mundo traidor
aun primero que miramos
las perdemos:
de ellas deshace la edad,
de ellas casos desastrados
que acaecen,
de ellas, por su calidad,
en los más altos estados
desfallecen.
VIII
Decidme: La hermosura
Decidme: La hermosura,
la gentil frescura y tez
de la cara,
la color y la blancura,
-119-
cuando viene la vejez,
¿cuál se para?
Las mañas y ligereza
y la fuerza corporal
de juventud,
todo se torna graveza
cuando llega al arrabal
de senectud.
IX
Pues la sangre de los godos
Pues la sangre de los godos,
y el linaje y la nobleza
tan crecida,
¡por cuántas vías y inodos
se pierde su gran alteza
en esta vida!
Unos, por poco valer,
¡por cuán bajos y abatidos
que los tienen!;
otros que, por no tener,
con oficios no debidos
se mantienen.
X
Los estados y riqueza
Los estados y riqueza,
que nos dejen a deshora
¿quién lo duda?
-120-
no les pidamos firmeza,
pues son de una señora
que se muda.
Que bienes son de Fortuna
que revuelven con su rueda
presurosa,
la cual no puede ser una
ni estar estable ni queda
en una cosa.
XI
Pero digo que acompañen
Pero digo que acompañen
y lleguen hasta la huesa
con su dueño:
por eso no nos engañen,
pues se va la vida apriesa
como sueño;
y los deleites de acá
son, en que nos deleitamos,
temporales,
y los tormentos de allá,
que por ellos esperamos,
eternales.
XII
Los placeres y dulzores
Los placeres y dulzores
de esta vida trabajada
que tenemos,
-121-
no son sino corredores,
y la muerte, la celada
en que caemos.
No mirando a nuestro daño,
corremos a rienda suelta
sin parar;
desque vemos el engaño
y queremos dar la vuelta,
no hay lugar.
XIII
Si fuese en nuestro poder
Si fuese en nuestro poder
hacer la cara hermosa
corporal,
como podemos hacer
el alma tan gloriosa,
angelical,
¡qué diligencia tan viva
tuviéramos toda hora,
y tan presta,
en componer la cautiva,
dejándonos la señora
descompuesta!
XIV
Esos reyes poderosos
Esos reyes poderosos
que vemos por escrituras
ya pasadas,
-122-
con casos tristes, llorosos,
fueron sus buenas venturas
trastornadas;
así que no hay cosa fuerte,
que a papas y emperadores
y prelados,
así los trata la Muerte
como a los pobres pastores
de ganados.
XV
Dejemos a los troyanos
Dejemos a los troyanos,
que sus males no los vimos,
ni sus glorias;
dejemos a los romanos,
aunque oímos y leímos
sus historias;
no curemos de saber
lo de aquel siglo pasado
qué fue de ello;
vengamos a lo de ayer,
que también es olvidado
como aquello.
XVI
¿Qué se hizo el Rey Don Juan?
¿Qué se hizo el Rey Don Juan?
Los Infantes de Aragón
¿qué se hicieron?
-123-
¿Qué fue de tanto galán,
qué de tanta invención
que trajeron?
¿Fueron sino devaneos,
qué fueron sino verduras
de las eras,
las justas y los torneos,
paramentos, bordaduras
y cimeras?11
XVII
Qué se hicieron las damas
¿Qué se hicieron las damas,
sus tocados y vestidos,
sus olores?
¿Qué se hicieron las llamas
de los fuegos encendidos
de amadores?
¿Qué se hizo aquel trovar,
las músicas acordadas
que tañían?
¿Qué se hizo aquel danzar,
aquellas ropas chapadas
que traían?
-124-
XVIII
Pues el otro, su heredero
Pues el otro, su heredero,
Don Enrique, ¡qué poderes
alcanzaba!
¡Cuán blando, cuán halaguero
el mundo con sus placeres
se le daba!
Mas verás cuán enemigo,
cuán contrario, cuán cruel
se le mostró;
habiéndole sido amigo,
¡cuán poco duro con él
lo que le dio!
XIX
Las dádivas desmedidas
Las dádivas desmedidas,
los edificios reales
llenos de oro,
las vajillas tan fabridas,
los enriques y reales
del tesoro;
los jaeces, los caballos
de sus gentes y atavíos
tan sobrados,
¿dónde iremos a buscallos?
¿qué fueron sino rocíos
de los prados?
-125-
XX
Pues su hermano el inocente
Pues su hermano el inocente,
que en su vida sucesor
le hicieron,12
¡qué corte tan excelente
tuvo y cuánto gran señor
le siguieron!
Mas, como fuese mortal,
metiole la Muerte luego
en su fragua.
¡Oh, juicio divinal,
cuando más ardía el fuego,
echaste agua!
XXI
Pues aquel gran Condestable
Pues aquel gran Condestable,
maestre que conocimos
tan privado,
no cumple que de él se habla,
mas sólo cómo lo vimos
degollado.
Sus infinitos tesoros,
sus villas y sus lugares,
su mandar,
¿qué le fueron sino lloros?
¿Qué fueron sino pesares
al dejar?
-126-
XXII
Y los otros dos hermanos
Y los otros dos hermanos,
maestres tan prosperados
como reyes,
que a los grandes y medianos
trajeron tan sojuzgados
a sus leyes;
aquella prosperidad
que en tan alto fue subida
y ensalzada,
¿qué fue sino claridad
que cuando más encendida
fue matada?
XXIII
Tantos duques excelentes
Tantos duques excelentes,
tantos marqueses y condes
y varones
como vimos tan potentes,
di, Muerte, ¿do los escondes
y traspones?
Y las sus claras hazañas
que hicieron en las guerras
y en las paces,
cuando tú, cruda, te ensañas,
con tu fuerza las aterras
y deshaces.
-127-
XXIV
Las huestes innumerables
Las huestes innumerables,
los pendones, estandartes
y banderas,
los castillos impugnables,
los muros y baluartes
y barreras,
la cava honda, chapada,
o cualquier otro reparo,
¿qué aprovecha?
Cuando tú vienes airada,
todo lo pasas de claro
con tu flecha.
XXV
Aquel de buenos abrigo
Aquel de buenos abrigo,
amado por virtuoso
de la gente,
el maestre Don Rodrigo
Manrique, tanto famoso
y tan valiente;
sus hechos grandes y claros
no cumple que los alabe,
pues los vieron,
ni los quiero hacer caros
pues que el mundo todo sabe
cuáles fueron.
-128-
XXVI
Amigos de sus amigos
Amigos de sus amigos,
¡qué señor para criados
y parientes!
¡Qué enemigo de enemigos!
¡Qué maestro de esforzados
y valientes!
¡Que seso para discretos!
¡Qué gracia para donosos!
¡Qué razón!
¡Qué benigno a los sujetos!
¡A los bravos y dañosos,
qué león!
XXVII
En ventura Octaviano
En ventura Octaviano;
Julio César en vencer
y batallar;
en la virtud, Africano;
Aníbal en el saber
y trabajar;
en la bondad, un Trajano;
Tito en liberalidad
con alegría,
en su brazo, Aureliano;
Marco Atilio en la verdad
que prometía.
-129-
XXVIII
Antonio Pío en clemencia
Antonio Pío en clemencia;
Marco Aurelio en igualdad
del semblante;
Adriano en elocuencia,
Teodosio en humanidad
y buen talante;
Aurelio Alejandro fue
en disciplina y rigor
de la guerra;
un Constantino en la fe,
Camilo en el gran amor
de su tierra.
XXIX
No dejó grandes tesoros
No dejó grandes tesoros,
ni alcanzó muchas riquezas
ni vajillas;
mas hizo guerra a los moros,
ganando sus fortalezas
y sus villas;
y en las lides que venció,
cuántos moros y caballos
se perdieron;
y en este oficio ganó
las rentas y los vasallos
que le dieron.
-130-
XXX
Pues por su honra y estado
Pues por su honra y estado,
en otros tiempos pasados,
¿cómo se hubo?
Quedando desamparado,
con hermanos y criados
se sostuvo.
Después que hechos famosos
hizo en esta misma guerra
que hacía,
hizo tratos tan honrosos
que le dieron aun más tierra
que tenía.
XXXI
Estas sus viejas historias
Estas sus viejas historias
que con su brazo pintó
en juventud,
con otras nuevas victorias
ahora las renovó
en senectud.
Por su grande habilidad,
por méritos y ancianía
bien gastada,
alcanzó la dignidad
-131-
de la gran Caballería
de la Espada.
XXXII
Y sus villas y sus tierras
Y sus villas y sus tierras
ocupadas de tiranos
las halló;
mas por cercos y por guerras
y por fuerza de sus manos
las cobró.
Pues nuestro rey natural,
si de las obras que obró
fue servido,
dígalo el de Portugal
y en Castilla quien siguió
su partido.
XXXIII
Después de puesta la vida
Después de puesta la vida
tantas veces por su ley
al tablero;
después de tan bien servida
la corona de su rey
verdadero;
después de tanta hazaña
a que no puede bastar
cuenta cierta,
-132-
en la su villa de Ocaña
vino la Muerte a llamar
a su puerta
XXXIV
diciendo: -«Buen caballero
diciendo: -«Buen caballero
dejad el mundo engañoso
y su halago;
vuestro corazón de acero
muestre su esfuerzo famoso
en este trago;
y pues de vida y salud
hicisteis tan poca cuenta
por la fama,
esfuércese la virtud
para sufrir esta afrenta
que os llama.
XXXV
No se os haga tan amarga
«No se os haga tan amarga
la batalla temerosa
que esperáis,
pues otra vida más larga
de la fama gloriosa
acá dejáis,
(aunque esta vida de honor
tampoco no es eternal
-133-
ni verdadera);
mas, con todo, es muy mejor
que la otra temporal
perecedera.
XXXVI
El vivir que es perdurable
«El vivir que es perdurable
no se gana con estados
mundanales,
ni con vida delectable
donde moran los pecados
infernales;
mas los buenos religiosos
gánanlo con oraciones
y con lloros;
los caballeros famosos,
con trabajos y aflicciones
contra moros.
XXXVII
Y pues vos, claro varón
«Y pues vos, claro varón,
tanta sangre derramasteis
de paganos,
esperad el galardón
que en este mundo ganasteis
por las manos;
y con esta confianza,
-134-
y con la fe tan entera
que tenéis,
partid con buena esperanza,
que esta otra vida tercera
ganaréis.»
XXXVIII
[responde el Maestre]
No tengamos tiempo ya
-«No tengamos tiempo ya
en esta vida mezquina
por tal modo,
que mi voluntad está
conforme con la divina
para todo;
y consiento en mi morir
con voluntad placentera,
clara y pura,
que querer hombre vivir
cuando Dios quiere que muera,
es locura.
XXXIX
[Oración]
Tú, que, por nuestra maldad
Tú, que, por nuestra maldad,
tomaste forma servil
-135-
y bajo nombre;
tú, que a tu divinidad
juntaste cosa tan vil
como es el hombre;
tú, que tan grandes tormentos
sufriste sin resistencia
en tu persona,
no por mis merecimientos,
mas por tu sola clemencia
me perdona.»
XL
Fin
Así, con tal entender
Así, con tal entender,
todos sentidos humanos
conservados,
cercado de su mujer
y de sus hijos y hermanos
y criados,
dio el alma a quien se la dio
(el cual la dio en el cielo13
en su gloria),
que aunque la vida perdió,
dejonos harto consuelo
su memoria.
extret de:
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01048307218929381870035/p0000003.htm
imatge: La via del silenci; Frantisek Kupka; Nàrodni Galerie. Praga. República Txeca.
dimecres, de març 26, 2008
The Silence of the Churchyard
Is there any life
beyond life?
Does exist a frontier
at the end of the Universe?
Maybe there
God has her hytte
and watches the life
like the sea from a pier.
Would be just darkness
when the Universe
will switch off the light?
The faries could be real
or just dreams
cradled by fire.
What does it happen when the ice
melts into the sea?
There's lots of questions
that we won't answer together;
I just hope to grow
as a light
to be iridiscent in your Heaven.
to my father
BCN 25+1/III/2008
dimecres, d’agost 08, 2007
LUCíA
I mentre ho feia he recordat un escrit meu de fa uns anyets intitulat LUCÍA, i he pensat que era una bona ocasió per recuperar-ho i mostrar-vos-ho.
LUCÍA
Estaba recordando
sentado en la terraza,
con un espejo a los pies,
y al encender el cigarrillo,
sí, desde que te fuiste
he vuelto a fumar,
pero sólo en las noches tristes
repletas de luna llena,
me he sentido como una carta,
como una nota de despedida,
como una epístola
de confesiones amorosas fraudulentas,
sintiendo que imagino
un anillo de chocolate en tus labios,
acaricio las flores
como si retirase mechones de tu cabello
de tu rostro iluminado
por los primeros rayos de luz
en la mañana que nos conocimos
tras una noche de amor,
un trago frío de vítrea vida
tal que un viaje en metro
hacia los mapas
que dibujaste en las arenas del reloj,
con los ojos vendados
para ver la luna llena
pero tus lágrimas me arañan mis ojos,
la tierra húmeda
me inunda,
un helado de tus frutas
en la ducha tras la playa
en tus orillas
ribeteadas de trenes,
las olas salpican mis manos
que te recuerdan
pintando tu cuerpo
con los zumos de las palabras,
una batalla de honor
en campo ajeno
con los aliados
abandonándose a la razón
de los sentimientos,
sé mi isla mareada,
pero sólo nos convertimos
en susurros de ventanas,
abrazados en el quicio,
desnudados de ti y de mí,
anclas en un libro de poemas
mecidas por el viento de los sueños,
como carmín robado
de los paseos,
un mordisco en los labios
cuando atardece en los parques
y los cuentos dejan de esconderse
de las sombras
con una sonrisa robada
al sexo de medianoche
en la semioscuridad,
abrid los balcones
y robemos historias
a nuestra piel,
añorábamos las miradas
del mar
danzando en los susurros del amor,
brillaron tus manos
y pareció que iba a llover
y se mojaron los sueños,
los olores de la luna
cerraron tus párpados
como un beso en la base del cuello,
una sonrisa iluminada
y un abrazo de permanencia
en el horizonte
entre la sangre y el mar
como el sol de tus mañanas
en los jardines
de la transparencia,
el dormir entre ruinas de arena
en una palabra sin voz
bajo la luz de la luna
del último faro
en un baño
entre las nubes de la luna,
el camino
es una canción
salpicada
de los cuadros de las lágrimas,
ahora el espejo se empaña,
hay un abrazo
en el viento que nos recuerda,
las luces se apagan;
pero sigo aquí.
recordando...
BCN 13-14/V/2005
Natxo Barrau Salguero
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- Natxo
- Bangor, Gwyned / Cymru, United Kingdom
- mai m'ha agradat parlar de mi mateix, així que millor visiteu aquesta "definició"















